Creciendo ayudando a los demás

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Una de las metas más grandes de ENED es la relación con la comunidad. ENED quiere establecerse como actor local para ganar el apoyo y la cooperación del vecindario. Es una de las razones principales por las cuales empleamos los colaboradores en el vecindario y por lo cual nosotros, dos voluntarios franceses, hemos elegido establecernos aquí por un tiempo.

Nuestra cercanía con la comunidad da resultados muy positivos. El más importante es la buena relación con las familias que nos confían sus hijos. Algunos niños vienen donde ENED de manera temporal aunque no sean huérfanos y tengan familia, ya que por diferentes razones las familias no pueden cuidar a sus hijos. Allí entra la función de ENED que cuida estos niños hasta que la situación de las familias se estabilice y puedan sus hijos puedan regresar a su hogar. No intentamos reemplazar estas familias, sino tomamos la responsabilidad de educar los niños por un tiempo para que las familias puedan progresar y salir de su situación precaria que afrontan muchas de ellas.

Ayudando a las familias
A través de Lourdes, una de las colaboradoras sociales, nos esforzamos por tener un contacto cercano con las familias. Las acompañamos lo más que se pueda en su propio desarrollo. Esto ayuda a preparar a las familias para volver a acoger a sus hijos cuando regresan a casa. Cuando llega el momento en el cual los niños regresan a sus familias, no son abandonados a su suerte, sino pueden regresar a un entorno familiar normal mientras se benefician de nuestro programa de seguimiento de los externos.

Creciendo ayudando a los demás
Con lo anteriormente mencionado, decidimos participar con ENED Segundo (niños de 15-18 años) en un proyecto particular, aportando una ayuda efectiva a una familia de la comunidad. Con esta acción se logro enseñar los valores de solidaridad a los niños de ENED Segundo. Durante una visita rutinaria a las familias, nos dimos cuenta de la gran dificultad económica de Germania, la mamá de Daniel. En una de las habitaciones de muy mal estado de su casa, Germania puso un pequeño colmado. Por la mala visibilidad desde afuera y el estado lamentable del local, Germania no logró ganar lo suficiente para pagar el préstamo, la mercancía y los gastos cotidianos. Decidimos ayudarle.

Primero ENED recaudó fondos para la compra de materiales de construcción. Los trabajos se realizaron con un profesional del vecindario que enseñó a los niños a empañetar para evitar filtraciones y pintar las paredes para dar un aspecto más agradable. Siempre que fue posible, llevamos los niños de ENED Segundo a trabajar en grupos de cinco o seis. Siendo adolescentes, los jóvenes demostraron primero muy poco interés en este trabajo no pagado, pero al poco tiempo cambiaron de actitud e incluso pidieron trabajar más. Un día, cuando tuvimos que irnos temprano, Raúl quiso quedarse para terminar el trabajo comenzado. El proyecto se terminó en diciembre y el negocio ya comenzó a mejorar. Como toque final Germania pintó el nombre de su tienda “Los 4 unidos” – “The 4 united”. Ella está muy feliz y optimista. Su vida no es fácil, pero ella nunca se rinde y desea volver a vivir con su hijo Daniel de 14 años.

Texto escrito en francés por : Paul Jouanny
Traducido por: Nicole Glur

PhilippeCreciendo ayudando a los demás

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